Un buen día se materializó en mí una pregunta: ¿Cómo sería vivir en el campo? Comencé a percibir la posibilidad de dejarme guiar por una voz que siempre estuvo presente en mí y a la que no siempre correspondí.
Sentía caminar hacia la Nada, hacia el Vacío ... Todo son palabras ... Un vacío de intención de falsificar-me, de hacer-me de una forma concreta para deleite de un deseo ...
Sentí que podía dejarme caer en la sutileza de ver-me, de ver lo que Es en mí en cada instante.
Sentía caminar hacia la Nada, hacia el Vacío ... Todo son palabras ... Un vacío de intención de falsificar-me, de hacer-me de una forma concreta para deleite de un deseo ...
Sentí que podía dejarme caer en la sutileza de ver-me, de ver lo que Es en mí en cada instante.
El Tarot me dijo:
Estar en el "vacío" puede ser desorientador e incluso asustar. No hay nada a qué aferrarse, no hay sentido de dirección ni siquiera una indicación de qué elecciones y posibilidades pueden encontrarse más adelante. Sin embargo, fue este estado de potencialidad pura el que existió antes de que se creara el Universo.
Todo lo que puedes hacer ahora, es relajarte en esta vacuidad ... caer en el silencio entre palabras ... observar este espacio entre la respiración que entra y la respiración que sale y atesorar cada momento de la experiencia.
Algo sagrado está a punto de nacer.
Desde el silencio y la vacuidad, que todo es un expresar, me pregunto qué es lo que vivimos, puesto que no parece haber tal cosa llamada Realidad, sino más bien, una convivencia de "realidades", de percepciones co-constructoras de mitos y monstruos.
Me parece ahora que configuramos un Mito y un Monstruo personal, no solamente de nuestra historia, si no también de la historia de los demás, de la Historia con mayúsculas y de la propia Existencia sin apenas historia.
“Invenciones” todas reflejas de uno mismo.
“Invenciones” todas reflejas de uno mismo.

"En verdad, pues, reprimamos esta fiera condición,
esta furia, esta ambición, por si alguna vez soñamos.
Y sí haremos, pues estamos en mundo tan singular,
que el vivir sólo es soñar, y la experiencia me enseña,
que el hombre que vive, sueña lo que es, hasta despertar.
Sueña el rey que es rey, y vive con este engaño mandando, disponiendo y gobernando
y este aplauso, que recibe prestado, en el viento escribe y en cenizas le convierte la muerte,
desdicha fuerte, que hay quien intente reinar viendo que ha de despertar en el sueño de la muerte.
Sueña el rico en su riqueza, que más cuidados le ofrece,
sueña el pobre que padece su miseria y su pobreza,
sueña el que a medrar empieza, sueña el que afana y pretende, sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión, todos sueñan lo que son, aunque ninguno lo entiende.

Yo sueño que estoy aquí,
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño,
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son."
Pedro Calderón de la Barca, 1636-1673
Y parece una broma “en tiempos de esta Nueva Era”, que ya entre 1636 y 1673 (aunque el tiempo sea también una suerte de sueño) un Ser, Pedro, asociado al que sostiene las llaves, pudiera percibir que “sueña que está aquí, destas prisiones cargado, y que soñó que en otro estado más lisonjero se vio”.
Pareciera que la posibilidad de darse cuenta, de caer en la cuenta y "despertar del sueño de morpheo" hubiese sido siempre patrimonio de la humanidad, más allá de la suerte de sueño del tiempo y sus eras.
—Sancho, Sancho, amigo mío -respondió don Quijote con fuerza:
No confundas las verdades del alma con lo que creen ver tus ojos. Dios nos ha dado el entendimiento para que el corazón lo use. Tú confundías este yelmo con bacía de barbero, y para el gigante Frestón, mi espada no es más que un imperdible que sujetara su capa. La realidad, Sancho, es la que el corazón nos dice, y con ella por delante apreciaremos la Verdad.
Y entonces ¿Cuál es la Verdad de la Existencia? ¿Cuál es la suerte de sueño en la que existimos? ¿Es entonces el vacío de toda invención la llave para despertar del sueño que co-creamos? ¿Se halla en el silencio de lo conocido el oasis de lo que Es, innombrable?
No necesito responder a estas preguntas, las preguntas de siempre. En Verdad el Misterio nunca ha tenido respuestas. Elijo vivir en Él, en el Misterio, en lo que siempre ha sido y será, por que Es, Ahora.
El Presente del Misterio. El misterio del Presente.

Santo y fijado en la Cruz de la experiencia crística sea mi nombre, ven a mí, reino de los cielos, para que se haga la voluntad divina en mí aquí en la Tierra, y el pan de cada día sea hoy un presente eterno, y me perdone en mí mis ofensas así como a mis ofensores de mi creación divina y no caiga en la tentación ni del bien ni del mal, para que Ahora y en la hora de mi muerte Ame, me sienta Amado y pueda vivir en dicha de Amor, abrazando Todo lo que Es en mí y en el Otro, que no es más que un reflejo de mi divina invención.
En el nombre del PadreMadre, del hij@ y del Espíritu Santo que habita en mí,
Que así sea.
No es valiente el que se lanza a la acción sin conocer los riesgos; ese es un estúpido. Es valiente el que actúa conociendo los riesgos y sabe que puede superarlos. ... Y no temas, estás protegido. Toma refugio en la inocencia. (Tabla Esmeralda)
Gracias Ricardo por abrime las puertas de La Mancha en mí.





